jueves, 20 de octubre de 2016

Constitución de la República Oriental del Uruguay. Derechos, Deberes y Garantías.

CONSTITUCIÓN DE LA REPÚBLICA

CONSTITUCIÓN 1967 CON LAS MODIFICACIONES PLEBISCITADAS EL 26 DE NOVIEMBRE DE 1989, 
EL 26 DE NOVIEMBRE DE 1994, EL 8 DE DICIEMBRE DE 1996 Y EL 31 DE OCTUBRE DE 2004



SECCION II

DERECHOS, DEBERES Y GARANTIAS

CAPITULO I

Artículo 7º.- Los habitantes de la República tienen derecho a ser protegidos en el goce de su vida, honor, libertad, seguridad, trabajo y propiedad. Nadie puede ser privado de estos derechos sino conforme a las leyes que se establecen por razones de interés general.
Artículo 8º.- Todas las personas son iguales ante la ley, no reconociéndose otra distinción entre ellas sino la de los talentos o las virtudes.
Artículo 9º.- Se prohíbe la fundación de mayorazgos. Ninguna autoridad de la República podrá conceder título alguno de nobleza, ni honores o distinciones hereditarias.
Artículo 10.- Las acciones privadas de las personas que de ningún modo atacan el orden público ni perjudican a un tercero, están exentas de la autoridad de los magistrados.
Ningún habitante de la República será obligado a hacer lo que no manda la ley, ni privado de lo que ella no prohíbe.
Artículo 11.- El hogar es un sagrado inviolable. De noche nadie podrá entrar en él sin consentimiento de su jefe, y de día, sólo de orden expresa de Juez competente, por escrito y en los casos determinados por la ley.
Artículo 12.- Nadie puede ser penado ni confinado sin forma de proceso y sentencia legal.
Artículo 13.- La ley ordinaria podrá establecer el juicio por jurados en las causas criminales.
Artículo 14.- No podrá imponerse la pena de confiscación de bienes por razones de carácter político.
Artículo 15.- Nadie puede ser preso sino infraganti delito o habiendo semiplena prueba de él, por orden escrita de Juez competente.
Artículo 16.- En cualquiera de los casos del artículo anterior, el Juez, bajo la más seria responsabilidad, tomará al arrestado su declaración dentro de veinticuatro horas, y dentro de cuarenta y ocho, lo más, empezará el sumario. La declaración del acusado deberá ser tomada en presencia de su defensor. Este tendrá también el derecho de asistir a todas las diligencias sumariales.
Artículo 17.- En caso de prisión indebida el interesado o cualquier persona podrá interponer ante el Juez competente el recurso de "habeas corpus", a fin de que la autoridad aprehensora explique y justifique de inmediato el motivo legal de la aprehensión, estándose a lo que decida el Juez indicado.
Artículo 18.- Las leyes fijarán el orden y las formalidades de los juicios.
Artículo 19.- Quedan prohibidos los juicios por comisión.
Artículo 20.- Quedan abolidos los juramentos de los acusados en sus declaraciones o confesiones, sobre hecho propio; y prohibido el que sean tratados en ellas como reos.
Artículo 21.- Queda igualmente vedado el juicio criminal en rebeldía. La ley proveerá lo conveniente a este respecto.
Artículo 22.- Todo juicio criminal empezará por acusación de parte o del acusador público, quedando abolidas las pesquisas secretas.
Artículo 23.- Todos los Jueces son responsables ante la ley, de la más pequeña agresión contra los derechos de las personas, así como por separarse del orden de proceder que en ella se establezca.
Artículo 24.- El Estado, los Gobiernos Departamentales, los Entes Autónomos, los Servicios Descentralizados y, en general, todo órgano del Estado, serán civilmente responsables del daño causado a terceros, en la ejecución de los servicios públicos, confiados a su gestión o dirección.
Artículo 25.- Cuando el daño haya sido causado por sus funcionarios, en el ejercicio de sus funciones o en ocasión de ese ejercicio, en caso de haber obrado con culpa grave o dolo, el órgano público correspondiente podrá repetir contra ellos, lo que hubiere pagado en reparación.
Artículo 26.- A nadie se le aplicará la pena de muerte.
En ningún caso se permitirá que las cárceles sirvan para mortificar, y sí sólo para asegurar a los procesados y penados, persiguiendo su reeducación, la aptitud para el trabajo y la profilaxis del delito.
Artículo 27.- En cualquier estado de una causa criminal de que no haya de resultar pena de penitenciaría, los Jueces podrán poner al acusado en libertad, dando fianza según la ley.
Artículo 28.- Los papeles de los particulares y su correspondencia epistolar, telegráfica o de cualquier otra especie, son inviolables, y nunca podrá hacerse su registro, examen o interceptación sino conforme a las leyes que se establecieren por razones de interés general.
Artículo 29.- Es enteramente libre en toda materia la comunicación de pensamientos por palabras, escritos privados o publicados en la prensa, o por cualquier otra forma de divulgación, sin necesidad de previa censura; quedando responsable el autor y, en su caso, el impresor o emisor, con arreglo a la ley por los abusos que cometieren.
Artículo 30.- Todo habitante tiene derecho de petición para ante todas y cualesquiera autoridades de la República.
Artículo 31.- La seguridad individual no podrá suspenderse sino con la anuencia de la Asamblea General, o estando ésta disuelta o en receso, de la Comisión Permanente, y en el caso extraordinario de traición o conspiración contra la patria; y entonces sólo para la aprehensión de los delincuentes, sin perjuicio de lo dispuesto en el inciso 17 del artículo 168.
Artículo 32.- La propiedad es un derecho inviolable, pero sujeto a lo que dispongan las leyes que se establecieren por razones de interés general. Nadie podrá ser privado de su derecho de propiedad sino en los casos de necesidad o utilidad públicas establecidos por una ley y recibiendo siempre del Tesoro Nacional una justa y previa compensación. Cuando se declare la expropiación por causa de necesidad o utilidad públicas, se indemnizará a los propietarios por los daños y perjuicios que sufrieren en razón de la duración del procedimiento expropiatorio, se consume o no la expropiación; incluso los que deriven de las variaciones en el valor de la moneda.
Artículo 33.- El trabajo intelectual, el derecho del autor, del inventor o del artista, serán reconocidos y protegidos por la ley.
Artículo 34.- Toda la riqueza artística o histórica del país, sea quien fuere su dueño, constituye el tesoro cultural de la Nación; estará bajo la salvaguardia del Estado y la ley establecerá lo que estime oportuno para su defensa.
Artículo 35.- Nadie será obligado a prestar auxilios, sean de la clase que fueren, para los ejércitos, ni a franquear su casa para alojamiento de militares, sino de orden del magistrado civil según la ley, y recibirá de la República la indemnización del perjuicio que en tales casos se le infiera.
Artículo 36.- Toda persona puede dedicarse al trabajo, cultivo, industria, comercio, profesión o cualquier otra actividad lícita, salvo las limitaciones de interés general que establezcan las leyes.
Artículo 37.- Es libre la entrada de toda persona en el territorio de la República, su permanencia en él y su salida con sus bienes, observando las leyes y salvo perjuicios de terceros.
La inmigración deberá ser reglamentada por la ley, pero en ningún caso el inmigrante adolecerá de defectos físicos, mentales o morales que puedan perjudicar a la sociedad.
Artículo 38.- Queda garantido el derecho de reunión pacífica y sin armas. El ejercicio de este derecho no podrá ser desconocido por ninguna autoridad de la República sino en virtud de una ley, y solamente en cuanto se oponga a la salud, la seguridad y el orden públicos.
Artículo 39.- Todas las personas tienen el derecho de asociarse, cualquiera sea el objeto que persigan, siempre que no constituyan una asociación ilícita declarada por la ley.

domingo, 25 de septiembre de 2016

Chile. El gobierno de la Unidad Popular y el "socialismo por la vía democrática".



Caricatura del semanario Marcha de Uruguay ante el triunfo de la Unidad Popular

 

La década de los setenta se iniciaba en Latinoamérica con un hecho inédito, el triunfo en las urnas de una coalición de partidos de izquierda y centroizquierda, la Unidad Popular en Chile. Como su programa político lo decía se proponían ser una vía concreta de avance revolucionario “por la vía democrática”. Lo que si bien no implicaba la toma del poder en lo inmediato sí permitía acceder al gobierno, e intentar desde allí comenzar la transformación social del país.

Así, se avanzó en la creación del "área social", (que implicaba la estatización de las empresas monopólicas industriales y comerciales, de la minería del cobre que era el principal producto de exportación, la Reforma Agraria, del sistema financiero, del comercio exterior), se propugnaba una reforma constitucional que estableciera una "Asamblea del Pueblo", la planificación social y económica con la participación de las organizaciones populares, la descentralización efectiva, etc. 

Otra área sería mixta: El Estado asociado a particulares. Y una tercera de propiedad privada, “que en número serán la mayoría”.

 Los objetivos más importantes eran:

1.      Liberar a Chile de la subordinación al capital extranjero.

2.      Asegurar un rápido crecimiento económico sobre la planificación y orientación del Área de Propiedad Social.

3.      Resolver los problemas inmediatos de las grandes mayorías (ocupación, vivienda, remuneración adecuada).

 Finalmente se establecieron relaciones internacionales con todos los países, abandonando la adhesión incondicional a EE.UU. Chile debía restablecer sus vínculos con Cuba, China y con la mayor parte de los países del área socialista que hasta ese momento no existían.

 

Confrontación 


 

El programa de la U.P. no implicaba apartarse de la legalidad vigente. Así, varias medidas utilizaban normas legales ya existentes, como la utilización de la CORFO (Corporación de Fomento) para aumentar el papel del Estado, o la ley de Reforma Agraria votada durante el gobierno de Eduardo Frei (1964-1970), o fueron aprobadas por el Congreso por unanimidad, como la nacionalización del Cobre. Sin embargo, los sectores económicos poderosos, la derecha tradicional e incluso nuevas organizaciones de ultraderecha temieron por sus intereses, y se opusieron en forma creciente desde antes de que Salvador Allende asumiera la presidencia el 3 de noviembe de 1970 hasta llegar a promover el golpe de Estado del 11 de setiembre de 1973, con el apoyo del gobierno de EE.UU.


Al otro día del triunfo electoral de la izquierda esos sectores se embarcaron en la desestabilización del país, comenzando con el retiro de capitales fuera de Chile y la exportación clandestina de ganado en pie a la Argentina. Luego vendrá el intento de impedir la votación del Congreso a favor de Allende[1] secuestrando y asesinando al Comandante en Jefe del Ejército general Rene Schneider (que se oponía a violar la Constitución), que termina en asesinato, con el aval del sector adepto a Frei en la Democracia Cristiana. 

 
Se continuó con sabotajes, atentados a dirigentes de izquierda y sindicales, agresiones y provocaciones de diverso calibre, acaparamiento de artículos de consumo masivo generando desabastecimiento. Se utilizó a los grandes medios de comunicación, (encabezados por el diario El Mercurio), para campañas difamadoras y desestabilizadoras, se recurrió a huelgas de transportistas y comerciantes que intentaron paralizar al país por meses. Además se usaban todos los mecanismos constitucionales para desestabilizar, sea mediante la mayoría en el Congreso formada por la Democracia Cristiana y el Partido Nacional, o la utilización de la Corte Suprema y la Contraloría de la república, especie de "cuarto poder" que aprobaba o no los decretos del Ejecutivo. En el caso del Congreso, por ejemplo, se votaba el presupuesto presentado por el gobierno pero recortándole los recursos para aplicarlo.

A esta breve descripción hay que sumarle la actividad encubierta de las agencias estadounidenses, que se profundiza en estos años pero que ya existía, sobre todo a partir del gobierno de Frei. La "acción encubierta de los Estados Unidos en Chile en la década entre 1963 y 1973 fue extensa y continuada. La Agencia Central de Inteligencia gastó tres millones de dólares como esfuerzo para influir en el resultado de las elecciones presidenciales chilenas de 1964. Ocho millones fueron gastados, secretamente, en los tres años entre 1970 y el golpe militar en Septiembre de 1973, con más de tres millones de dólares gastados sólo en el año fiscal 1972", como sostenía el Informe de la "Comisión para estudiar las operaciones gubernamentales concernientes a actividades de inteligencia", del Senado de los Estados Unidos fechado el 18 de diciembre de 1975. Entre otras cosas este dinero fue usado para solventar la larga huelga de los camioneros y transportistas en general en 1972 y 1973. 


La U.P. y la Central Única de Trabajadores (CUT), al mismo tiempo que reafirman su apego al orden legal y constitucional,  responden con la movilización popular en grandes actos callejeros en apoyo a Allende, se  establecen las Juntas de Vecinos para combatir el acaparamiento de productos y se crean llamados "cordones industriales" de parte de las organizaciones sindicales para aumentar el poder de sus demostraciones.

En marzo de 1973 aparece la posibilidad de un cambio dentro del orden "constitucional". Son las elecciones parlamentarias de mitad de período, y la derecha apuesta a una baja votación de la U.P., (pasando del 36% de 1970 a un 33%) que permitiera alcanzar la mayoría parlamentaria necesaria para destituir a Allende. Para ello recrudece la campaña que venían llevando a cabo, refuerza el acaparamiento, especula con los bienes producidos por sus empresas, declara cierres patronales de empresas, utiliza al Congreso y la Contraloría para atar las manos del gobierno, arrecia la campaña de los medios, mientras desde el exterior EE.UU. acentúa las presiones mediante el corte de créditos económicos, embargos de exportaciones chilenas, venta de reservas estratégicas de cobre para bajar su precio en el mercado internacional.

Desde la perspectiva del gobierno había hechos concretos que mostrar, los salarios reales habían aumentado entre octubre de 1970 y el mismo mes de 1972 entre 329 y 500%, las pensiones mínimas 500%, mientras el índice de precios al consumo solo había subido un 283%. La mortalidad infantil se redujo de 88 por mil a 71 por mil nacidos vivos, el abastecimiento de leche a la población aumentó un 50%, la desocupación bajó de un 8.3% a un 3.9%.

También se había cumplido con el programa electoral, las nacionalizaciones y pasaje al Estado de las grandes empresas, junto a la participación de las organizaciones sindicales y sociales en la gestión económica y estatal era la realidad tan temida por parte de los sectores de poder.

El resultado fue un duro revés para las expectativas de destitución de Allende, la izquierda obtuvo un porcentaje mayor de votos que en 1970 (pasó de 36% a 43%) y se esfumaba la posibilidad de la destitución. A partir de este resultado los hechos se precipitaron, y pocos meses después las Fuerzas Armadas[2], encabezadas por el General Augusto Pinochet, daban el golpe de Estado para sacar al "marxismo en el gobierno", y comenzaban casi 17 años de dictadura, con una larga secuela de muertos, desaparecidos, encarcelados y perseguidos políticos, sindicales y de organizaciones sociales.

El Presidente Salvador Allende junto a un puñado de colaboradores resiste en el palacio presidencial, llamado “de la Moneda, y proclama que no va a renunciar dado que el fue electo por la voluntad popular. La sede del gobierno es atacada por el ejército y bombardeada por la aviación. En el asalto final muere Allende, quien se suicida.

Papel de EE.UU.

Richard Nixon. Presidente de EEUU entre 1969 y 1974

 

Tomado de la traducción del artículo ‘Extreme Option: Overthrow Allende’, publicado originalmente en la página del Archivo de Seguridad Nacional (NSA) de The George Washington University, Estados Unidos.

El 15 de septiembre de 1970, durante una reunión de veinte minutos en la Oficina Oval (en la Casa Blanca, EEUU) entre las 3:25 pm y las 3:45 pm, el presidente Richard Nixon ordenó a la CIA fomentar un golpe de Estado en Chile. Según notas escritas a mano por el director de la CIA, Richard Helms, Nixon entregó instrucciones explícitas para prevenir que el recién elegido presidente de Chile, Salvador Allende, asumiera su mandato en noviembre. O para crear condiciones para derrocarlo si lo hacía. “Una oportunidad en 10, tal vez, pero salvar a Chile”, “No le preocupan los riesgos que involucre”, anotó Helms en sus notas mientras el presidente exigía un cambio de régimen en la nación sudamericana que se había convertido en la primera en el mundo en elegir libremente a un candidato socialista. “Trabajo de tiempo completo: los mejores hombres que tenemos”. “Hacer que la economía grite”.

Cincuenta años después de escrito, el críptico memo de la conversación de Helms y Nixon sigue siendo el único registro conocido de un presidente de Estados Unidos ordenando el derrocamiento encubierto de un líder extranjero elegido democráticamente. Desde que el documento fue desclasificado por primera vez en 1975 -como parte de una importante investigación del Senado estadounidense sobre las operaciones encubiertas de la CIA en Chile y otros lugares-, las notas de Helms se han convertido en la representación icónica de la intervención de EEUU en Chile, y en un símbolo perdurable de la arrogancia hegemónica de Washington hacia naciones más pequeñas.

DICTADURA CHILENA. Represión y neoliberalismo


 

Chile, un informe de Amnistía Internacional. Amnesty International Publications, Inglaterra  1974.

Un año después del golpe, un informe de Amnesty Internacional expresaba: "en un ambiente de extrema xenofobia, muchos miles de refugiados y visitantes extranjeros fueron encarcelados o deportados; miles de civiles chilenos perdieron la vida, muertos durante la breve batalla, o ejecutados sin enjuiciamiento o luego de consejos de guerra relámpagos llevados a cabo a las pocas horas de su arresto.

Todos los periódicos, revistas, radiodifusoras y otros medios de comunicación allendistas fueron clausurados; sus directores muertos, encarcelados u obligados a buscar asilo. todos los partidos políticos que habían formado la coalición gubernamental de la Unidad Popular fueron proscriptos: los líderes militantes de estos partidos sometidos a acérrima persecución. la Central única de Trabajadores fue inmediatamente declarada ilegal, y los derechos de huelga y de libre asociación derogados. Las fuerzas militares tomaron control de las universidades y los hospitales, y los profesores y estudiantes partidarios de Allende fueron expulsados de los centros de enseñanza y un gran número de ellos detenidos.

Las torturas han sido una práctica usual durante la interrogación de prisioneros políticos; las confesiones obtenidas a través de estos medios han sido aceptadas como evidencia por los tribunales militares.

No relataremos el drama de miles de trabajadores (aproximadamente 200.000) quienes han perdido sus empleos por razones políticas".

Ajuste económico neoliberal

La dictadura encabezada por el General Augusto Pinochet fue instaurada bajo el pretexto de eliminar al comunismo de Chile, pero en realidad estaba sustentada en la oposición de las clases privilegiadas a las reformas económicas del gobierno de la Unidad Popular, y sobre todo al miedo que les generaba que dicha fuerza pudiera triunfar en las elecciones de 1976 nuevamente, y avanzar más hacia el “socialismo por la via democrática”. 
Pasados los primeros momentos de conmoción y consolidación de los militares, las riendas de la política económica se entregaron a los representantes de las grandes empresas, los bancos y el capital extranjero. Se impuso una economía de libre mercado; esto es el liberalismo económico. El papel rector del Estado debe disminuirse al mínimo.

Algunas empresas nacionalizadas no se devolvieron de inmediato, sino que se pagaron indemnizaciones fantásticas. A las empresas del cobre, por ejemplo las norteamericanas Kennecott y Anaconda, se les pagaron casi 400 millones de dólares. Con el tiempo aparecería la idea de privatizarlas.

El Área de Propiedad Social se vendió a las grandes empresas a precios sumamente convenientes, incluyendo otras empresas que eran estatales desde hacía décadas. La banca se privatizó de inmediato, la mayoría de las acciones fueron a manos de grandes bancos extranjeros, y otros bancos también extranjeros se instalaron en un país que ofrecía grandes posibilidades de lucro financiero.

El agro también volvió atrás. Se devolvieron tierras a los propietarios, y las cooperativas se fragmentaron en parcelas individuales.

¿El resultado? una enorme concentración y la consiguiente eliminación de medianas y pequeñas empresas; la desocupación subió del 5 al 20% en un año, y luego, al 30%. En el mismo período la participación de los salarios en el Producto Bruto Interno bajó del 60 al 38%.

Si bien en los primeros años del régimen militar la macroeconomía empieza a ser calificada como el "milagro chileno", con tasas de inflación del 10% anual y un crecimiento del PBI en torno al 7% por año, a principios de la década de 1980 se evidencia las consecuencias del "libre mercado". Chile se había transformado en uno de los países más endeudados del mundo: 17.000.000.000 de dólares, con la deuda por habitante más alta de Latinoamérica. Entre 1980 y 1983 quebraron 1.300 empresas, el PBI de 1983 descendió un 14%. El desempleo se mantuvo en torno al 25%, mientras que el promedio del estándar de vida cayó en un 20%.

Esta situación llevó a que sobre el final de la dictadura, en 1990,  más del 40% de la población estuviera bajo la línea de pobreza, y un parte sustancial en la indigencia. Al mismo tiempo las ganancias de las grandes empresas habían crecido de manera continua, calculándose que sus ganancias ascendieron a decenas de miles de millones de dólares.

Preguntas.

  1. ¿Qué se proponía hacer la Unidad Popular  desde el gobierno?
  2. ¿Qué posición adoptaron los sectores poderosos?
  3. ¿Qué papel jugó EEUU?
  4. ¿Qué consecuencias tuvo la dictadura para el pueblo chileno?
  5. ¿Quien será el personaje de la caricatura del principio que dice "... y bueno, ninguna democracia es perfecta"?, ¿qué quiere decir esa frase?


[1] La Constitución chilena disponía que si ningún candidato obtenía la mayoría absoluta de los votos el Congreso debía elegir entre los dos más votados. El secuestro de Schneider tenía como objetivo presionar a la Democracia Cristina, partido que salió tercero en las elecciones, para que no votara por Allende. Ya que por tradición el Congreso elegía al más votado. Finalmente, después de las negociaciones con la Democracia Cristiana donde ésta logró que se estableciera un estatuto de garantías constitucionales, el Congreso confirmó el triunfo de Allende el 24 de octubre, con 153 votos a favor, 35 votos para Alessandri y 7 votos en blanco.

[2]  Las mismas Fuerzas Armadas que habían sido caracterizadas por Allende cuando asumió el gobierno como de larga "tradición constitucionalista", por lo que nunca quebrarían el orden constitucional.




sábado, 27 de agosto de 2011

Jerarquía social en las primeras civilizaciones


Jerarquía social en las primeras civilizaciones

Sobre la base de la estructura económica analizada en el material anterior (PRIMERAS CIVILIZACIONES) se conformaron sociedades en Egipto y Mesopotamia con características similares:

Existían dos grandes bloques sociales, divididos a su vez a su interna:

  1. El bloque gobernante, compuesto por los que detentan el aparato del poder y se benefician de la mayor parte del producto social, este bloque se divide en los siguientes componentes:

    1. El déspota (faraón, rey o emperador), que al poder último sobre las decisiones del aparato gubernamental, administrativo y económico, une los tremendos poderes mágicos o religiosos; junto al déspota está el círculo de su familia, cortesanos y de favoritos.
    2. Sigue el grupo de los altos funcionarios civiles y militares y de los sacerdotes, sea que tengan a su cargo un departamento o un servicio capital en la administración central, sea que estén al frente del gobierno de una provincia.
    3. Como prolongación de ellos se extiende la clase de las grandes familias que, aun no teniendo altos cargos, constituye el campo de reclutamiento de los titulares de los mismos y que vive de sus propiedades o de donaciones del déspota.
    4. El último grupo está formado por los funcionarios subalternos, como escribas, agentes fiscales, administradores de fincas estatales, soldados, artistas (pues el único cliente del artista era el palacio o el templo), etc.

  1. El bloque gobernado, no tenía ni oficio ni beneficio en el aparato estatal y se dividía a su vez en:

    1. Campesinos libres sujetos al trabajo obligatorio, de artesanos con estatuto distinto según los tiempos, y de mercaderes (si bien el comercio exterior estaba generalmente en manos del Estado).
    2. Esclavos, que, al menos en las civilizaciones mesopotámica y egipcia, no intervinieron apenas en los trabajos de la agricultura hidráulica que pesaron casi íntegramente sobre el campesino, quizá por el gran cuidado que exigía este trabajo y por el costo de supervisión que hubiera supuesto el empleo de una masa de trabajo esclava. Trabajaron más bien en las minas y canteras, en el transporte de materiales pesados y en las tareas domésticas.


miércoles, 3 de noviembre de 2010

Condiciones de trabajo y de vida de la Clase Obrera

Condiciones de trabajo y de vida
de la Clase Obrera

Textos tomados de: Historia del Movimiento Obrero. CEDA. 1973. Buenos Aires.




Telares de principios del siglo XIX. Se aprecia la utilización de mano de obra femenina.
Un historiador inglés, Hobsbawn, describe esas condiciones de trabajo con claridad “En primer lugar los obreros tenían que aprender a trabajar de modo adecuado a la industria, esto es, a un ritmo de trabajo diario regular ininterrumpido que es completamente diferente de los altos y bajos estaciones de la granja o del artesano independiente que puede interrumpir su trabajo cuando le place.
Los empresarios británicos de aquella época se quejaban constantemente de la “pereza” del obrero o de su tendencia a trabajar hasta que había ganado su jornal para vivir una semana y después parar. Esta dificultad fue solucionada por la introducción de una disciplina laboral draconiana  (multas, un código de “amo y criado” que utilizaba la ley a favor del empresario, etc.), pero sobre todo pagar el trabajo tan poco que era preciso trabajar toda la semana para conseguir un mínimo de ingresos. En las fábricas, donde era más urgente el problema de la disciplina laboral, con frecuencia se vio que lo más conveniente era emplear mujeres y niños, tratables y más baratos”.
A la acumulación de superbeneficios llevada a cabo por los nuevos patrones industriales se contrapone una miseria que llega al límite de lo soportable para la masa de trabajadores. A su costa y a costa de los bajos salarios se produce el proceso de acumulación capitalista.
La jornada de trabajo normal es de 15 horas y aún más. En Francia, de los 300 francos anuales que puede ganar un obrero, le quedan para gastar en alimento unos 196 francos. El consumo de pan se lleva 150 de ellos.
En Inglaterra, en las fábricas de algodón de Manchester, trabajando en ambientes totalmente cerrados y a más de treinta grados centígrados para favorecer el tratamiento de la tela, no se le permitía a los obreros usar agua para refrescarse o beber, excepto durante los treinta minutos de descanso que cortan la larga jornada de más de 14 horas de trabajo.
Las multas que los obreros debían pagar cuando hacían algo prohibido por los reglamentos no funcionaban solo como represión. Se iban sumando y así debilitaban el salario. Un buen ejemplo de este tipo de recurso utilizado por los patrones industriales lo encontramos en el Annual Register de 1823 que da los siguientes datos:
Al obrero que abra una ventana: 1 chelín.
Al que no ponga la aceitera en su sitio: 1 chelín.
Al que abandone su telar y deje el gas encendido: 2 chelines.
Al que encienda el gas demasiado temprano: 1 chelín.
Al que hile a la luz de gas demasiado tarde en la mañana: 2 chelines.
Al que silbe en el trabajo: 1 chelín.
Al que llegue cinco minutos tarde: 1 chelín.
Al obrero enfermo que no pueda proporcionar un reemplazante que dé satisfacción, pagará por día, por la pérdida de energía mecánica: 6 chelines.

Resultado general: si el promedio de vida en zonas industriales era en 1812 de 25 años y 9 meses en 1827 descendió a 21 años y 9 meses. Pero peor era el caso de los niños: si para los hijos de comerciantes y sectores acomodados el promedio de vida llegaba, en 1827, a la edad de 49 años, para los hijos de obreros de la industria algodonera no superaba los dos años.

La situación adquiere contornos más dramáticos cuando observamos los métodos aplicados al trabajo de las mujeres y los niños. En la medida en que la máquina hace cada vez menos necesaria su fuerza física nos encontramos que en las fábricas de algodón  sólo la cuarta parte de sus trabajadores son hombres adultos. El resto son mujeres y niños. Los testimonios de la época nos dejaron cuadros contundentes de la situación en que éstos trabajaban. Es el caso de Villermé, un miembro de la Academia de Medicina de Francia, quien constataba: “Entre ellos (los obreros) hay gran número de mujeres pálidas, hambrientas, que van descalzas por el fango… y niños pequeños, en mayor número que las mujeres, tan sucios y tan harapientos como ellas, cubiertos de harapos, que son gruesos por el aceite que les cae encima cuando manipulan cerca de los telares”. A la injusticia del régimen capitalista en el plano económico se unió su insensibilidad ante la destrucción de la familia, el fomento del alcoholismo, la desocupación crónica, la degradación personal. Entonces los obreros comienzan a tomar conciencia de su situación y a actuar en consecuencia. Con los primeros brotes de protesta y de violencia comienzan a recorrer un largo y duro camino en el cual, a pesar del aumento constante de la represión, concretan sus organizaciones, definen sus métodos de lucha, profundizan su ideología.



Los “barrios feos”
Tomado de “La situación de la clase obrera en Inglaterra”.
Federico Engels. Primera Edición: Londres 1845

Toda ciudad tiene uno o más “barrios feos” en los cuales se amontona la clase trabajadora. Por lo general las casas son de uno o dos pisos, en largas filas, posiblemente con los sótanos habitados, e instalados irregularmente por doquier. En general, las calles están sin empedrar, son desiguales, sucias, llenas de restos de animales y vegetales sin canales de desagüe y, por eso, siempre llenas de fétidos cenagales. Además, la ventilación se hace difícil por el defectuoso y embrollado plan de construcción, y dado que muchos individuos viven en un pequeño espacio, puede fácilmente imaginarse qué atmósfera envuelve a estos barrios obreros.
Sigamos a los funcionarios ingleses que a cada paso llegan a las casas proletarias. “El lunes 15 de enero de 1844, fueron llevados al tribunal de policía de Worship-Street, Londres, dos muchachos que, hambrientos, habían robado en una bodega una pata de vaca medio cocida y se la habían comido en seguida. El juez hizo hacer investigaciones ulteriores, recibiendo de la policía la siguiente información: la madre de estos dos muchachos era viuda, después de la muerte del marido quedó con nueve hijos y los negocios le fueron muy mal. Cuando el agente de policía llegó a la casa, encontró a la viuda con seis de sus hijos literalmente amontonados en una pieza interna, sin muebles, exceptuando dos viejas sillas desfondadas, una mesita con las patas rotas, una taza, también rota y un platito. En un rincón, un montón de andrajos, que servían como lecho a la familia entera. Por cobertura no tenían nada más que sus miserables vestidos. La pobre señora contó que había tenido que vender la cama para comparar alimentos; había dado las sábanas a un comerciante de comestibles, como prenda por algunos alimentos, y había vendido todas las cosas para comprar pan.

Los burgueses

Típica familia de la Burguesía

Tomado de: Eric Hobsbawm. La era de la Revolución 1789 -1848. Crítica. Bs.As. 2003.

El algodón ofrecía unas perspectivas astronómicas para tentar a los negociantes particulares a emprender la aventura de la Revolución Industrial, y una expansión lo suficientemente rápida como para requerir esa revolución. Los nuevos inventos que lo revolucionaron eran relativamente sencillos y baratos y compensaban en seguida sus gastos de instalación con una altísima producción. Podían ser instalados, si era preciso gradualmente, por pequeños empresarios que empezaban con unas cuantas libras prestadas, pues los hombres que controlaban las grandes concentraciones de riqueza del siglo XVIII no eran muy partidarios de invertir cantidades importantes en la industria. La expansión de la industria pudo financiarse fácilmente al margen de las ganancias corrientes, pues la combinación de sus conquistas de vastos mercados y una continua inflación de precios produjo fantásticos beneficios. “No fueron el cinco o el diez por ciento, sino centenares y millares por ciento los que hicieron las fortunas de Lancashire”, diría más tarde, con razón, un político inglés. En 1789, un ex ayudante de pañero como Robert Owen podría empezar en Manchester con cien libras prestadas y en 1809 adquirir la parte de sus socios en la empresa New Lanark Mills por 84.000 libras en dinero contante y sonante. Y este fue un episodio relativamente modesto en la historia de los negocios afortunados. Téngase en cuenta que, hacia 1800, menos del 15 por 100 de las familias británicas tenían una renta superior a cincuenta libras anuales, y de ellas sólo una cuarta parte superaba las doscientas libras por año”.
El efecto de la revolución industrial sobre la estructura de la sociedad burguesa fue profundo. Creó nuevos bloques de burgueses que coexistían con la sociedad oficial aristocrática, demasiado orgullosos  y dinámicos para desear una absorción por parte de la sociedad aristocrática si no era en sus propios términos. Constituían un formidable ejército, tanto más cuanto que cada vez adquirían mayor conciencia de ser una “clase” y no un “término medio” que servía de puente entre estamentos superiores e inferiores. Además aquellos hombres nuevos no eran simplemente una clase, sino un combativo ejército de clase, organizado al principio de acuerdo con el “pobre trabajador” (que a su juicio debía aceptar su dirección) contra la sociedad aristocrática, y más tarde contra el proletariado y los grandes señores”.
Eran hombres que se habían hecho a sí mismos o por lo menos hombres de origen modesto que debían muy poco a su nacimiento, su familia y su educación. Eran ricos y aumentaban sus riquezas de año en año. Y, sobre todo, estaban imbuidos del feroz y dinámico orgullo de aquellos a quienes sus fabulosas carreras les demuestran que la divina providencia, la ciencia y la historia se han puesto de acuerdo para presentarles en bandeja toda la tierra.
Ni el temor, ni la cólera, ni siquiera compasión movían al patrono que decía a sus obreros:
“El Dios de la Naturaleza estableció una ley justa y equitativa que el hombre no tiene derecho a violar. Cuando se aventura a hacerlo siempre encontrará el correspondiente castigo. Así, cuando los amos creen audazmente que por una unión de fuerzas pueden oprimir más a sus criados, insultan con tal acto a la majestad del Cielo y atraen sobre ellos la maldición de Dios, y por el contrario, cuando los sirvientes se unen para quitar a sus patronos la parte de beneficio que legítimamente pertenece al amo, violan también la leyes de la equidad”.
Había un orden en el universo pero ya no era el orden del pasado. Había un solo dios cuyo nombre era vapor.
“La virtud, dice G.M.Young, avanza sobre un ancho frente invencible”; y pisoteaba al no virtuoso, al débil, al pecador (es decir: a aquellos que ni hacían dinero ni eran capaces de dominar sus gastos emocionales o financieros) sobre el fango al que pertenecían, ya que a lo sumo sólo merecían la caridad de los mejores.
En ello había cierto sentido económico capitalista. Los pequeños empresarios tenían que volver a invertir en sus negocios gran parte de sus beneficios si querían llegar a ser grandes empresarios. Las masas de nuevos proletarios tenían que someterse al ritmo industrial del trabajo y a la más draconiana disciplina laboral o pudrirse si no querían aceptarla.

Ejercicio 1

¿Cómo te parece que era trabajar en las fábricas?

Ejercicio 2

 ¿Cómo te sentirías viviendo en los barrios obreros?, ¿Por qué?


martes, 2 de noviembre de 2010

CAUSAS DE LA REVOLUCION INDUSTRIAL


LA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL

Causas



La historia de la Revolución Industrial es en primer término la historia de la experiencia inglesa. El proceso comienza hacia 1760 en pequeñas zonas de Gales y de Escocia, rápidamente se intensifica en toda Inglaterra y cumple etapas básicas antes de pasar al resto de Europa, cuando termina el siglo. Muchos son los factores que convergen y hacen posible esa revolución que modificaría las estructuras económicas y sociales de Europa y de sus colonias, factores por otra parte compleja y estrechamente relacionados entre sí.

Población                                                                                               
La población se ha incrementado notablemente: aumenta un 40% durante la segunda mitad del siglo XVIII y en un 50% las tres décadas siguientes. Las razones de este aumento son diversas: disminución del índice de mortalidad infantil, del índice de mortalidad de la mujer a consecuencia del parto, la desaparición de enfermedades epidémicas hasta ese momento recurrentes como la peste bubónica, etc. los avances de la medicina, la generalización de ciertas pautas higiénicas y de cuidado con los alimentos (la potabilización de las aguas, por ejemplo), y muy especialmente la alimentación más rica y variada, son los factores que influyen en estos cambios.
Este incremento posibilitó el crecimiento del mercado interno. En especial el aumento del consumo de las capas medias urbanas y una población rural más demandante de productos manufacturados que en Europa continental contribuyeron a ello.

Transformación agraria                                                                        
Las mejoras en la alimentación son consecuencia de un proceso que se viene cumpliendo desde fines del siglo XVII y que se prolongará durante el XVIII: la revolución agraria. Pero esto no sólo aumentará la producción de alimentos, y con ello influirá en los cambios demográficos mencionados, sino que también provocará un desplazamiento de las masas campesinas hacia las industrias en desarrollo, necesitadas cada vez más de mano de obra.
En Inglaterra las tierras de agricultura se cultivaban según el ancestral sistema de tres bandas. Las tierras de diferentes propietarios se agrupaban en tres zonas discontinuas, y cada propietario tenía una o más parcelas en cada banda. En una de las bandas se cultivaban cereales; en otra, feculáceas; la tercera se dejaba en descanso. Los cultivos iban rotando de banda a banda anualmente, de manera que sólo cada tres años se cerraba el ciclo. Este sistema tenía por objeto hacer descansar la tierra, pues solo se conocía por entonces el abono animal, el cual era por demás escaso. Este sistema obligaba a todos los propietarios a realizar los trabajos del campo en la misma época del año y a sembrar lo mismo. El sistema obstaculizaba así los cambios y las posibles experiencias y mejoras.
A principios del siglo XVIII algunos grandes terratenientes, influidos sobre todo por la experiencia holandesa, decidieron cambiar el sistema de explotación de sus propiedades. Para hacerlo así fue necesario abandonar el sistema de campos abiertos, o de tres bandas, concentrar las tierras dispersas y cercarlas para protegerlas del ganado.
Comenzaron entonces a promover por un lado la introducción de nuevos e importantes cultivos, como el de la papa americana o la remolacha azucarera, y, por otro a exigir una verdadera reforma de la propiedad agraria.
Apoyados por el parlamento, consiguieron que se nombraran comisiones de arbitraje con el fin e que se redistribuyeran los campos. Los nobles y los otros grandes propietarios fueron, lógicamente, los favorecidos e estas operaciones. Muchos pequeños propietarios fueron perjudicados por la entrega de tierras de inferior calidad y otros, que no pudieron realizar los trabajos de cercamiento, ahora imprescindibles, tuvieron que vender sus tierras y buscar trabajo en las nuevas actividades industriales.
Pero los más perjudicados fueron los pobladores sin tierra, los que vivían en las llamadas tierras comunales trabajando como jornaleros en las grandes propiedades y que completaban sus entradas con el trabajo de las industrias domiciliadas y con lo que sacaban de los bosques. Cercadas las tierras y dadas en propiedad las comunales, esta población marginal se vio desplazada del campo y tuvo que emigrar hacia las nacientes ciudades industriales donde constituyó el grueso del primer proletariado industrial.
Estos cambios sociales no afectaron al nuevo sistema agrario: la producción aumentó considerablemente y el campo pudo alimentar, aunque con altos y bajos, a la creciente población urbana o semiurbana dedicada a la explotación de las minas y a la producción de tejidos.

Transporte                                                                                                         
A lo largo del siglo XVIII la conformación de un mercado interno en Gran Bretaña se vio favorecida por el crecimiento de la población, por la ausencia de fronteras aduaneras internas y de cargas feudales, y por las dimensiones y la topografía de su territorio.
Estas condiciones eran complementadas por el sistema de transportes y comunicaciones. Desde mediados del siglo XVII se habían destinado fuertes inversiones públicas y privadas a la extensión del sistema fluvial (a través de la construcción de canales) y a la construcción de nuevos puentes y carreteras. Este proceso se aceleró en el siglo siguiente, lo que contribuyó a que los transportes fueran relativamente fáciles y baratos.

Mercado externo                                                                                   
Además del mercado interno Gran Bretaña contaba con la ventaja de poder acceder a un amplio mercado externo. Desde el siglo XVI había ido desarrollando su flota hasta llegar a ser la principal potencia marítima mundial en el siglo XVIII. Poseía importantes territorios coloniales, sobre todo las trece colonias de América del Norte, pero además de ello tenía relaciones comerciales, gracias a la extensión de su poderío naval y a su política exterior, con las colonias españolas y portuguesas en América y con otras áreas de ultramar.
Entre 1750 y 1760 la exportación británica de tejidos de algodón aumentó diez veces. En la década del 80 ya se han conquistado el mercado exterior colonial y semicolonial. (El mercado europeo se abre recién en la década de 1820).
El algodón que alimentará a la industria textil inglesa proviene de los Estados Unidos (se lo cambia por esclavos traídos del África) y, fundamentalmente, de la India. En esta última entra en crisis las industrias tradicionales de tejidos, se produce un proceso de “desindustrialización”, y la India pasa gradualmente a convertirse no sólo en proveedora de materia prima sino en mercado de las telas inglesas. Eso ejemplifica uno de los muchos efectos que tiene la revolución industrial sobre las colonias.

Inventos técnicos                                                                                  
El aumento de la productividad y el acelerado desarrollo industrial se producen sobre la base de una serie de innovaciones técnicas revolucionarías, en gran medida concentradas en la segunda mitad del siglo XVIII. A su vez, el objetivo de aumento de productividad, el crecimiento de los mercados, actúa como incentivo para el desarrollo tecnológico. La industria textil, la metalurgia, las comunicaciones van a cambiar radicalmente en pocas décadas.
Hacia 1765, James Watt, un mecánico encargado de conservar y reparar los instrumentos de física de la Universidad de Glasgow, perfecciona la máquina a vapor que Newcomen había aplicado en 1712 al proceso de extracción de agua de las minas, patentándola en beneficio propio.
En pocos años la nueva máquina ingresa en la industria textil, al tener la ventaja de poder utilizarse como fuente de energía para la producción industrial. Sin embargo su difusión fue lenta, aunque resultó uno de los inventos que transformó más profundamente a la industria. Porque permitió que ésta pudiera desarrollarse en forma creciente en las ciudades, liberándola de la dependencia con respecto a los cursos de agua, las modernas ciudades industriales fueron hijas del vapor. Además, a diferencia de la energía hidráulica, la del vapor no está sujeta a variaciones estacionales o climáticas.Industria textil que ya había sufrido modificaciones importantes antes de 1760, ya sea en el ramo del tejido, con la lanzadera volante que inventa en 1733 un tejedor y mecánico de Bury, John Kay, o en el del hilado, con la nueva hiladora de rodillos que diseñan Paul y Wyatt en la misma época. Los inventos que se producen en amas zonas de la industria textil se influyen entre sí: la lanzadera facilita la fabricación del tejido y acrecienta la demanda de hilo, que comienza a escasear. Se busca entonces aumentar la producción de éste. Un cambio importante y de gran influencia lo va a constituir entonteces la invención de un carpintero y tejedor de Blackburn, James Hargreaves, quien desarrolla la primera máquina de hilar práctica, la famosa Jenny, hacia 1764. Esta máquina permitía a  la hilandera elaborar ocho hilos a la vez. Pocos años después Arkwright, “ese barbero panzudo de fláccidas mejillas muy sufrido y muy inventor”, patentaba la primera máquina de hilado movida por fuerza hidráulica, la que daría a Inglaterra el poder del algodón.
En realidad, el bastidor mecánico no lo había inventado Arkwright, que se transforma en un poderoso industrial gracias a ella, sino Highs, a quien aquél se la había usurpado. Con la nueva máquina se obtenía ahora un hilo torcido fuerte, utilizable para la urdimbre en lugar de lino, y que permitió un paso revolucionario: la fabricación de tejido de algodón barato. También con ella las hilanderas, que trabajaban en sus casas con la Jenny, debieron pasar a las fábricas.
Diez años después (1779) aparece otra máquina revolucionaria: la “mula” mecánica de Crompton, que combinaba los mecanismos de la Jenny con los del bastidor hidráulico. La “mula”, movida a vapor, comenzará a realizar en las fábricas, en un día, lo que en 1760 realizaban 300 hilanderas. El cuadro se completa, en el ramo del tejido, con la creación en 1785 del telar mecánico elaborado por Cartwright.
La historia de estos inventos es compleja, largos periodos de prueba, frustraciones, robos, a veces pasan años antes de que se apliquen a la producción. Muchos de los que los elaboraron no eran hombres de ciencias sino artesanos que buscaban solucionar problemas que se les presentaban en su trabajo cotidiano, incentivados por la necesidad constante de aumentar la productividad. Muchos de ellos, al contrario de lo que pasó con sus inventos, murieron en la miseria y el olvido.

Máquina a vapor de J. Watt

Esquema de funcionamiento de la máquina a vapor

Bastidor mecánico

Una nueva fuente energética: el carbón                                             
Las primeras fábricas que nacieron a fines del siglo XVIII para la producción de hilado de algodón utilizaron la energía hidráulica, y ésta siguió tendiendo por mucho tiempo un rol importante en la producción manufacturera. Sin embargo va a ir siendo sustituida por el vapor, que se utilizó tanto para la producción industrial como para impulsar los nuevos medios de transporte: los ferrocarriles y barcos a vapor.
El carbón mineral fue fundamental como combustible para generar vapor, debido a que era abundante y barato, al contrario de la leña, que comenzaba a escasear. Y Gran Bretaña contaba con abundantes yacimientos de carbón y de hierro que le otorgaron ventajas comparativas sobre otros países europeos.
Aunque en el largo plazo se trataba de un recurso no renovable, los yacimientos de carbón eran tan ricos en mineral que la demanda resultó pequeña en comparación con las reservas disponibles.
El carbón, además, al ser un producto con costos de transporte elevados, generó una fuerte presión para el mejoramiento de las comunicaciones, como la extensión de la red de canales de 1760, en la que fue el principal producto transportado. Más adelante, los primeros ferrocarriles fueron construidos para acarrear carbón, y gracias a las mejoras que se introdujeron en ellos fue posible transportar pasajeros a partir de 1830




Industria metalúrgica                                                                            
También el uso del carbón produjo cambios importantes en la industria metalúrgica. Tradicionalmente para la fundición de hierro se usaban la madera y el carbón vegetal, hasta que comenzó a utilizarse con éxito un nuevo combustible, el coque, un derivado del carbón de piedra o hulla.
La utilización del coque fue fundamental para el desarrollo de la industria metalúrgica por diversas razones. En primer lugar, porque la disponibilidad de hulla era mucho mayor que la de madera, que estaba empezando a convertirse en un recurso escaso y cada vez más caro. En segundo término, el coque genera una cantidad de energía superior a la del carbón de leña, lo cual facilita el proceso de fusión del mineral. Por último, la difusión del uso del coque exigió y estimuló el uso de hornos de fundición cada vez mayores, lo cual redundó en economías de escala que permitieron abaratar los costos. Otras dos innovaciones clave en la metalurgia del hierro, concretadas a fines del silo XVIII, fueron el pudelado[1] y el laminado[2], que hizo posible producir en forma más rápida y en grandes cantidades,  y obtener una serie de formas estandarizadas (vigas, barras, rieles) que se utilizaron en la industria, la construcción y el transporte. La producción de hierro se multiplicó por cien entre 1760 y 1850.

Actividades:

  1. Resume lo que te parece más destacado de cada causa.
  2. Indica cuál de todas las causas es la que te parece más importante.



[1] Es una técnica de refinado del hierro que se produce en los altos hornos, mediante la que se consigue rebajar el contenido de carbono hasta un porcentaje muy bajo y, sobre todo, eliminar casi todo el azufre, por lo que el hierro resultante ya es hierro forjado. Durante la pudelación, el metal fundido se remueve o bate dentro de un horno de reverbero, para conseguir airearlo. Así, el carbono y el azufre consiguen arder, con lo que resulta un metal más puro y de mejores propiedades mecánicas.
[2] El proceso de laminado consiste en calentar previamente los lingotes de acero fundido a una temperatura que permita la deformación del lingote por un proceso de estiramiento y desbaste que se produce en una cadena de cilindros a presión llamado tren de laminación. Estos cilindros van conformando el perfil deseado hasta conseguir las medidas adecuadas.